Las fibras multimodo tienen un tamaño del núcleo mayor respecto las monomodo lo que simplifica las conexiones y minimiza costes. El inconveniente es que la relación ancho de banda/distancia es menor. Pero para enlaces de 1GE en un datacenter basta con multimodo OM2 (es la solución habitual y barata).

Pero si deseamos transmitir a 10GE no es la más recomendada pues la distancia máxima se reduce. Para conexiones entre racks próximos no es un problema (distancias menores a 25 metros aproximadamente), pero para cableados entre diferentes nodos o plantas mejor usar fibras multimodo OM3, que alcanzan hasta 300 metros.

Sobre la identificación de los cables, como estándar se recomienda que las fibras monomodo sean amarillas, naranja para las multimodo OM1 (62.5/125) y las OM2 (62.5/125), y azul para las OM3 (50/125). Los valores 62.5/125 hacen referencia al diámetro del núcleo y al del revestimiento. Lo habitual es tirar fibras de forma que vayan a repartidores ópticos (REPOs) en los extremos, lo que facilita el cambio de terminador si se requiere por cuestiones de conexión.

Cabe recordar que existen 4 tipos de terminadores: FC, ST, SC y LC:

El FC y ST están en desuso, en favor del SC o del LC. El conector LC es el más extendido en el mundo comunicaciones y en almacenamiento.

Para más información sobre las fibras y los alcances, echad un vistazo a este PDF. Sobre cables ya hechos, a mi como referencia me ha servido la web de Optimalan y su apartado conectores y complementos.